Verduras

Cocido extremeño con acelgas

Publicado 26 Abril, 2013 Por eduhuelva

 Bueno, pues hoy vamos a elaborar un cocido delicioso, un cocido extremeño con acelgas, receta de mi madre.



Ingredientes:

  • Garbanzos 500 gr.
  • Preparado para cocido de Mercadona (huesos salados, tocino añejo y fresco, hueso de jamón, pollo y ternera).
  • Morcilla.
  • Chorizo.
  • 1 hoja de laurel.
  • Sal.
Antes de nada debemos tener en cuenta que el garbanzo es una legumbre que se debe poner en remojo, en ambiente fresco, al menos 12 horas antes de guisarla, o 24 horas en la nevera. Naturalmente, si en lugar de agua del tiempo ponemos agua templada, el tiempo de remojo se verá reducido. Dos cuestiones a observar: deben estar cubiertos por completo y debemos tener en cuenta que su volumen aumenta aproximadamente el doble durante el remojo, así que habrá que ponerlos en un recipiente con capacidad para el crecimiento estimado. Existe el truco del almendruco para reducir el tiempo de remojo, aunque yo no lo aconsejo, y es añadir una cucharilla de bicarbonato al agua del remojo,  y así en unas 8 horas estarán listos. Hay que tener cuidado con el bicarbonato, pues si nos pasamos de tiempo o de cantidad, los garbanzos modificarán su sabor.
Una vez tenemos los ingredientes preparados y los garbanzos remojados desde el día anterior, comienza la función. Lo primero, la merecida copita de vino para hacer más ameno el desarrollo de la faena. En este caso nos vamos a olvidar del de Asunción y nos vamos a servir un buen riojita. Como estamos en Año Nuevo y hay que empezarlo bien, descorcharemos un Viña Albina, reserva de 2006, que tengo por aquí y que no es moco de pavo. A continuación lavamos bien los garbanzos, los ponemos en la olla rápida  y los cubrimos de agua.




Después lavamos a conciencia el preparado del cocido, quitamos la sal de los huesos salados y añadimos todos los ingredientes a la olla (pollo, ternera, huesos salados, hueso del jamón y tocino), además añadiremos por nuestra cuenta un trozo de tocino de cerdo ibérico que dará un saborcillo estupendioso (este palabro es una mezcla entre estupendo y maravilloso o delicioso).
Un traguito. Seguimos…
A continuación encendemos el fuego y a los pocos minutos empezará el ¿glup, glup…!


Para no cargar de grasa el cocido, herviremos aparte, en otro recipiente, la morcilla y el choricito (estos guisos con abundantes grasas estaban muy bien antiguamente, cuando había trabajo físico de sol a sol, arando el campo y esas cosas de hombres, ahora que nos pegamos casi todo el día sentado delante del ordenador pues no tiene mucho sentido atiborrarnos de ellas, que además de perniciosas cuestan un… eliminar; bueno, lo dejaremos en sudor y sangre.


Acto seguido procedemos con las acelgas, que, por cierto, como podéis ver, el manojo de hoy es espectacular. Lamentablemente, solo usaremos la mitad, ya que la olla que tengo es un poco pequeña y no cabe más. Pero aprovecharemos las sobrantes para hacer una tortillita. Aquí no se tira nada.

 


Seguidamente, limpiamos las acelgas con abundante agua y las troceamos (de momento no las añadiremos). Retomamos la olla rápida con los garbanzos, que ya están hirviendo,  y observaremos que empieza a salirle una espumita por encima, pues la vamos quitando con una espumadera hasta dejarlos limpios. Por las fotos que vienen a continuación veréis que esto ya va tomando color ¿eh?


Al cabo de unos minutos, ya hemos desgrasado la morcilla y el choricito, que, como vemos en la imagen, he pinchado previamente para facilitar su salida. Apagamos después el fuego y lo dejamos apartado, luego lo añadiremos a la olla.


 Aquí podemos ver los garbanzos ya sin espuma listos para añadirles las acelgas.

 


Esto ya empieza a oler bien, ¡qué buena pinta! Es el momento de otro traguito, ¡glup! ¡Cómo calienta el riojilla!
Ahora salaremos con cuidado, ya que los huesos vienen salados, no vayamos a pasarnos, nos suba la tensión y salte el ICP.
A continuación añadimos las acelgas, como ya os comenté la olla es un poco pequeña y no caben todas, así que con la mitad del manojo, aproximadamente, tenemos suficiente.

 


Dejamos un poco hervir y acto seguido cerramos la olla para que con el último golpe de calor terminen de ablandarse los garbanzos.

 


Con diez minutillos será suficiente para que estos garbancitos vayan cogiendo olor y color.


Ahora ya podemos añadir el choricito y la morcilla desgrasados. Lo dejamos un ratito más al fuego para que suelte su jugo y… ¡ya tenemos un fantástico cocido de garbanzos con acelgas que os sorprenderán!


Con un poquito de vino tinto y acompañados con su pringá están deliciosos, o ¡pa morirse!, como decimos por aquí abajo. ¡Ojito con los atracones!


 


¿Gustáis?

Edu.

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Alcachofas con jamón

Publicado 19 Abril, 2013 Por eduhuelva

 

     El otro día pasé por casa de mis padres y me ofrecieron unas alcachofas que no iban a poder cocinar porque se les habían presentado los albañiles a cambiarles la cocina. Al primer vistazo me parecieron excelentes,  así que se las acepté encantado y me decidí por esta receta. Alcachofas con jamón.

 

 

Ingredientes:

  • 1 Cebolla grande
  • 1 vaso de vino blanco
  • Alcachofas (8 ó 9)
  • Taquitos de jamón o en su defecto una loncha gordita que después trocearemos.
  • Aceite y sal

 

Primero lavamos las alcachofas muy bien debajo del grifo, procurando que el agua penetre por todos lo recovecos para que no quede rastro de ningún contaminante. Ya sabemos. A continuación, le quitamos las hojas exteriores, que son duras, aunque si tienen buena penca se pueden mordisquear; después las desmochamos, es decir, le cortamos la parte superior, y por último las seccionamos por la mitad hasta dejar a la vista su palpitante corazón. Todo un lujerío. Mientras las vamos limpiando, lo ideal es ponerlas en un cuenco con agua y un poco de limón para evitar que se oxiden y se pongan negras. Al final deben quedar como en las fotos, ¿ok?, pues, seguimos… Sencillito, ¿verdad?

 

 

Después ponemos una olla con un poco de aceite al fuego. Mientras se calienta picamos la cebolla y la refreímos un poco con una pizca de sal. Cuando ya esté la cebollita pocha, le ponemos la loncha de jamón cortada en taquitos y añadimos las alcachofas limpias.
Por último, refreímos las alcachofas un par de minutos con la cebollita y el jamón y añadimos el vaso de vino blanco; dejamos que reduzca un poco (unos 5 minutos) y añadimos un vaso de agua. A continuación, dejamos hervir el conjunto unos 15 minutos hasta que se haya reducido a nuestro gusto. Et… ¡VOILÀ!, como diría un auténtico franchute. Unas fantasticas alcachofas con jamón.

 

 

¡BUEN PROVECHO!
Nota.- Se me olvidaba añadir que acompañadas de un vinito blanco, bien frío, de Los Santos de Maimona, por ejemplo, están deliciosas. Tinto, también, naturalmente. Pues no faltaba más.
Alcachofas con jamón.
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